Junio de 2022 no es ni será un mes cualquiera en la vida de Manuel Armoa Morel. Seguramente quedará atesorado en su memoria para siempre. Se le llenó el pecho de orgullo en el estadio Héctor Etchart, la cancha de Ferro, cuando se calzó la camiseta de la Selección Mayor para los amistosos contra Países Bajos, en el homenaje a la Albiceleste que consiguió la medalla de bronce en Tokio 2020. Después, quedó en la lista de viajeros para el primer tramo de la Volleyball Nations League (VNL, por la sigla en inglés de Liga de las Naciones). Pocos días más tarde, en el TD Place Arena de Ottawa, Canadá, llegó el gran día: el del debut oficial con el seleccionado nacional.

Eran poco más de las 5 de la tarde del miércoles 8 y el entrenador Marcelo Méndez le hizo una seña. “Manu”, de sólo 19 años, se paró delante de la línea lateral y esperó el cambio por Ezequiel Palacios. Del otro lado de la red estaba Polonia, el actual bicampeón mundial. Se estaba jugando el segundo set y el receptor-punta vivía uno de esos momentos que había soñado tantas veces: jugar oficialmente con la celeste y blanca en mayores.

Luego de los primeros cuatro partidos de Argentina en la VNL 2022 y antes del viaje a Filipinas y Japón, para continuar el torneo, The Cecco 15 dialogó con el más joven de los 25 integrantes del plantel argentino. Después de ser campeón y figura de la Liga Argentina con UPCN de San Juan, Armoa Morel habló de sensaciones y ambiciones con la Albiceleste.

 

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“Me volví con la sensación de querer más. Quiero más, más y más en lo individual y lo colectivo”, destaca Manu en el comienzo del diálogo. “Estoy feliz por haber debutado y por lo que me dijeron mis compañeros y el entrenador en estos días”, agrega el receptor-punta, quien no oculta su entusiasmo.

Después del juego con Polonia, Armoa Morel fue titular contra Alemania y volvió a saltar desde el banco en los dos partidos siguientes: frente a Serbia e Italia. Contra los serbios anotó 13 puntos (8 ataques, 3 bloqueos y 3 aces), su máxima en el torneo.

–¿Cuál es el balance voleibolístico tanto en lo personal como en lo colectivo?

–En lo personal, creo que arranqué bien el torneo, en el partido con Polonia. Contra Alemania me “abrocharon” en un par de saques y se me complicó. Contra Serbia estábamos casi todos los pibes en cancha en el momento de la reacción, aunque “pinchamos” en el tie-break. Y con Italia tuve algunas malas decisiones en ataque. Me gustaría haberlo hecho mejor en general, pero también volví con muchísimas ganas. Quiero mucho más. En lo colectivo, había un plantel afianzado en los Juegos Olímpicos: ahora jugamos la VNL con un equipo distinto, que tiene que ir haciendo su camino.

–¿Pesó la camiseta y la responsabilidad o te sentiste suelto en tus primeros juegos con el seleccionado de mayores?

–En Ferro ya me había tocado jugar con estadio lleno y como titular. Desde ahí me sentí a gusto. Muchos de mis compañeros son unos grandes: te van guiando dentro de la cancha y te sentís acompañado y confiado. No viví ninguna presión. Estaba muy cómodo y tranquilo para jugar y tratar de hacer mi juego de la mejor manera posible.

–¿Qué devolución tuviste de parte de Marcelo Méndez respecto de lo hecho en estos partidos?

–En todo este mes y medio me fue haciendo correcciones. Desde afuera, uno lo ve como una persona muy seria, pero es muy “buena onda” y sabe llegarte: todo lo que te dice o aconseja tiene ese plus. Además, trata de que no te bajonees cuando hiciste algo malo. Me pide que mejore la recepción, para ganarme mi lugar dentro de la cancha. Sé que hay que resolver muy rápido las bombas de saque que vienen del otro lado. Voy a poner lo mejor de mí.

–Sos parte de una familia muy voleibolera. ¿Cómo vivieron tu debut en la Selección Mayor?

–Me gustó mucho que mi mamá (Carla Morel) apareciera de sorpresa en los amistosos en Ferro. Fue algo muy lindo. Durante los partidos que jugamos en Canadá por la VNL también estábamos todo el tiempo en contacto. Mi mamá, alentándome. Y mi papá (Fabián Armoa), haciendo lo mismo, pero también dándome algunos consejos como entrenador, por supuesto.

–¿Cómo ves tu futuro? ¿Sos de ilusionarte rápidamente o preferís ir paso a paso?

–Ahora que ya debuté en la VNL tengo ganas de todo. Y quiero ganarme un lugar para jugar el Mundial. Por supuesto, ir paso a paso, pero está claro que dentro de unos meses me encantaría estar en el Mundial de Polonia y Eslovenia. También me encantaría estar en los Juegos Olímpicos de París 2024, aunque falta para eso. A nivel clubes, quisiera arrancar mi carrera internacional, pero sin saltear etapas ni subir demasiados escalones. No me gustaría estar en una liga poderosísima pero no jugar ni un punto. Quiero tomar experiencia e ir creciendo en todos los aspectos posibles.

 


Entrevista: Gabriel Rosenbaun

Fotos: Volleyball World / Manuel González Calabró – FeVA